"Cisne Negro"
La apoteosis, aterradoramente perfecta. Esta es el espectáculo de todas las que hay en la porra, toda la carne en el asador. La película se recrea en todo, cada plano, cada golpe de la música, cada color, parece perfectamente estudiado y encajado al milímetro en su momento correspondiente. Es la que ha conseguido hacerme "sentir" en el cine desde hace mucho tiempo, y sé por qué: los planos subjetivos desde la parte de atrás de Natalie Portman, la sensación de agobio, y esa evolución que tiene el personaje, que se remata en 15 minutos finales de infarto, con una música, que al igual que como se repite a lo largo de todo el film es perfecta (menudo arreglo del Lago de los Cisnes se marca el amigo Clint Mansell).
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